lunes, 28 de diciembre de 2015

Y me bastó

Aunque recuerde como ibas vestida.
Aunque recuerde la luz, el día, el momento.
Aunque tenga memoria de fechas y frases.
Aunque sepa como olías.
Aunque lo tuviese claro desde el principio que esto podría tardar años.
Yo solo me fijé en tus ojos, Judit.


jueves, 3 de diciembre de 2015

CALIENTE

He comprobado
que tus poderes de ponerme caliente
también me afectan desde lejos.

Ojalá hubieran sido tus dedos los que mojaron ayer mi cama.

sábado, 28 de noviembre de 2015


Tú nunca tuviste a quién llamar novia
y yo nunca antes quise que la experiencia me sirviera tan poco..

Me da verguenza decirlo, quizás tan pronto, pero me apetece lo que nunca con nadie antes;
no sé que es todavía, pero creo que sólo contigo puede ser posible.

Por eso me gustas, por eso me gusto yo contigo. Quiero seguir conociéndote.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Viernes a la noche

Dime como pasan estas cosas. Explicame como la sorpresa invade de un día para otro. Yo que soy una novata en esto.
¿Te das cuenta? Pienso que es difícil ocultártelo porque yo tampoco ya puedo obviarlo. Es como una explosión dentro, cada vez que estás cerca. Y es como escalar montañas los días sin verte.
Lleno las horas pensándote, recordándote. Dame ideas para distraerme o vayámonos lejos a distraernos. Vamos a buscar burros que se quieran en los montes. Vamos a buscar una casa azul bonita que combine con el verde y se camufle con el cielo. Vamos a dar paseos con tus manos en mi abrigo. Y dame un beso cada vez que nos detengamos. Porque tus besos son mi medicina. Porque tu amor en mi vida me ha hecho descubrir una parte de la felicidad que no conocía.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Fatalismos I


Si te busco por la mañana en la cama.
Si miro tus fotos y sonrío al ver tu sonrisa.

Si hago ejercicios de memoria para recordarte en esta casa.
Si escribo cartas de amor.

Si busco calles nuevas que enseñarte.
Si el viento me devuelve a tus orillas, y yo voy.

Si busco palabras nuevas en el diccionario para escribírtelas.
Si necesito que tu cuerpo, desnudo, esté en contacto con el mío sólo para sentirlo.

Si quiero que el día tenga más horas.
Si pienso en casas con jardín.

Si todavía recuerdo como estabas vestida el día que te conocí.
Si me basta contigo, en el sitio que sea, a la hora que sea, de la manera que sea.

Si tacho los días del calendario.
Si he sido capaz de olvidarlo todo y confiar.

Si todo esto, es estar fatal.
Te aseguro que lo estoy.

jueves, 5 de noviembre de 2015

lunes, 2 de noviembre de 2015

MIS DUDAS NO SON LAS TUYAS

Vuelvo a levantarme pensando en ti.

Vuelvo a la vida y saber que estás ahí hace que me sienta tranquila. Incluso segura. No sé cómo arrepentirme de lo que no hice, sólo sé que ahora vuelvo a creer en el amor, más que nunca y gracias a ti.

Aún y todo me asusta muchísimo, pero también sé que si es contigo me causa menos dolor que poco a poco sé, también desaparecerá. Tiene que hacerlo, no quiero quererte así.. Nunca he tenido este sentimiento porque nunca me han querido de esta manera. Te repito que no mucho, sino de bien.

Porque has sido tú quién ha sabido cómo acertar en las formas para volver a darlo todo de nuevo por mí y yo, yo sólo quiero intentarlo contigo a toda costa y devolverle todo el tiempo que merece, mereces. Para desearte y poder al fin, liberarme. Devolverle a esta relación todo lo bueno que ella me aporta, todo lo que tú me das y tanto me gusta.

Sigo pensando en ti. Para que la duda no me invada tanto. Porque hoy, siento que tengo la vida libre para ti. Incluso para ir a Islandia.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Sigo acumulando

Igual hoy
me desvele pensar,
¿dónde meto el amor
que no te puedo dar?

No se echarte de menos


Te advierto
que cada día me mueve más mirarte a los ojos .
Te advierto
que cada día me enloquece más mirar tu boca.
Te advierto
porque algún día puede ser que yo también
necesite comerte la cara.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Necesidad ?

"En un sentido amplio, una necesidad es aquello que resulta indispensable para vivir en un estado de salud plena".

En un sentido concreto, una necesidad es aquello que echas de menos pero que no se entiende sin salud propia para poder construir una relación plena.

viernes, 23 de octubre de 2015

Auto-diagnosticarme

Leo NORA. Dibujo una jirafa rosa. Y escucho como esos dos se besan en la cocina. Huele a comida a punto de estar lista. Pienso que esos dos, podríamos ser nosotras dos. Y que esas, podrían ser tus recetas.

Estoy en la cama. Mal sitio para no pensarte. Para no extrañarte.
Padezco de exaltaciones de velocidad excesiva en el corazón. Tuve que auto-diagnosticarme.

Trato de usar mis superpoderes, pero no funcionan.

Sigo mareada.
Igual eres tú, que me das vueltas en la cabeza.
La
sorpresa
con
la
que
me
encuentro
yo
es
el
apetito
por
intentarlo
contigo

jueves, 22 de octubre de 2015

Sorpresa

Como verás,
ya está activado lo de los "INTROS".

Lo se. Soy genial.

Y tú me gustas cada día más.

martes, 20 de octubre de 2015

Lo más valioso que tenemos

Ahora que estamos a tiempo, de vuelta, ahora que sanamos, ahora que sabemos valorarnos, ahora que parece podemos ser compatibles, ahora que necesitamos atender mejor este vínculo.. Ahora sólo debémos conseguir no sentir ningún vacío. Yo lo tengo, y sé que tú también. La sensación de estar dispuesta a querer hacerlo bien.

Pienso

Pienso en mis manos agarrando tu cara. En tus ojos llenos de lágrimas al hablar. En la emoción que me provocas en esos momentos pero que no dejo salir a flote porque creo que es TU momento de emocionarte. Pienso en cuanto me gustan tus besos, a cuanto más a cada encuentro. A cuanto más cada vez. En que me gusta que lo hagas mientras estoy dormida porque es una manera dulce de despertarme durante la noche. Pienso también en como se me acelera en corazón cada vez que te veo, otra vez, por primera vez. Pienso en como me abrazas y me hueles esos primeros cinco segundos de reencuentro. El olor rico de tu pelo, de tu cuello, en que se detiene la vida en ese instante. En que me da igual los otros, y no por eso me siento culpable. Pienso que tu mano sobre la mía es la imagen de una unión generosa y desinteresada de dos personas que se acompañan. En que siempre están frías, pero que se templan rápidamente cuando me acaricias la cara. Pienso en tu sonrisa vergonzosa, en cada gesto de amor que me sorprende. Pienso que te quiero aprender de los pies a la cabeza, en lo bien que se nos encastran los cuerpos cuando estamos desnudas, y tu poder para encenderme cuando rompes la barrera de los treinta centímetros de distancia. Pienso que podrías ser la madre de mis hijos, la tía de mis sobrinos, la amiga de mis amigos. Y en que si no lo eres, eso no hará que te deje de querer. Pienso que hablas mucho por la mañana, pero que eres también alguien que me agrada escuchar cuando me despierto. Pienso que elegirte es un acto de fe, en mi, en vos y en el amor. Pienso que la fe es el mayor don que puede tener una persona. Pienso que me gusta la pureza de tu alma y de tu corazón. Que la siento "conocida", que me resultas todo el tiempo familiar. Pienso que pasar tiempo contigo, es invertir en buena fortuna. Pienso que nos debíamos estos ratos en armonía. Pienso que es el momento de decirte si a muchas cosas. De no tener miedo, ni desconfianza. Pienso que me gusta lo que pienso. Pienso en vos.

sábado, 17 de octubre de 2015

Mis pasiones

Levantarme un domingo por la mañana y comprar el periódico. Desayunar fuera al sol y que sea otoño. El segundo café de la mañana. Dar un paseo sin destino. Encontrar algo bueno en el camino. Ir al mercado. Hacer cena para muchos. El vino. Escuchar la radio de madrugada. Fumar en el balcón. Ir descalza. Woody Allen. Comprar libros. Acordarme de viejas anécdotas. Compartirlas con alguno amigo. Mirar fotos viejas. Rebuscar en los cajones. Escuchar un disco que me remonte a mi adolescencia. El balonmano. Los juegos olímpicos. La comida de mi abuela. Las manos de mi madre. La forma de querer de mi padre. La nariz de mi hermana. Los quintos. Los perros. Conducir. Despertarme pronto en verano. Escribir de madrugada. Leer muchos libros a la vez. Ver una película que me hubiese gustado hacer a mi. El chocolate. El teatro. El momento en que se apagan las luces antes de que empiece un concierto. El olor a lluvia. El oír llover. Vos.

jueves, 15 de octubre de 2015

No son reglas II

Reconocer el brillo en tus ojos. Tener suerte con el equilibrio. Apoyarte en los malos momentos, que no estés de acuerdo en otros. Dividirnos el trabajo, emocionarnos juntas. Respirar otras culturas. Que a veces te me adelantes. Hablar de las cosas invisibles. Lograr ser invencibles. Sentir que me ayudas siempre. Que me llames sin dudas, que me llames amor sin olvidarte la procedencia de mi nombre. Que me dejes en casa para divertirte. Admirar tu esfuerzo, que reconozcas mis logros. Repetirte que me encanta cómo me tocas, cómo hacemos el amor. Que sepas que me emocionan las golondrinas. Que perdones mis despistes. Emborracharnos un Lunes. Que obedezcas cuando sea oportuno. Que me digas que es lo que te dá envidia. Fiarme de ti. Entrar en un local sin referencias. Permitirnos contradecirnos. Si te pido que me cantes una nana tengas el derecho de no hacerlo. Hablar de nuestra relación,poner como ejemplo alguna ajena. Definir que consideramos que merece la pena. Poder mirarte mientras decoras algunos libros. Advertirme, admitirte. Reírte conmigo. Cantarte. Que en el minuto 44 aparezca tu primera sonrisa verdadera. Exprimirme. Que rebosemos de amor. Permitirte que me digas nunca. Que no me prometas nada y sin embargo sentirme feliz. Relajarme. Intentar entender lo feo, lo que es la fé. Construir nuevas conversaciones, reanudar alguna de hace tiempo. Sentir celos alguna vez. Conocer tus fatasías. Que me abrazes fuerte si lloro de placer. Preguntarte que opinión te merece la politica, todo lo que rodea a la mujer. Que me respetes. Intentar no fingir. Que entiendas mis amistades, conocer las tuyas. Desatar mis nudos. Que me describas tu día perfecto. Tomarnos unos churros. Proteger mi fragilidad. Existir aunque no estés conmigo. Idear un mundo mejor. Proteger las cosas grandes, reflexionar también los pequeños detalles. Sentirme orgullosa por que pasees a mi lado. Recibir buenas noticias y alegrarme. Saber que estás agotada. Crecer contigo. Que me sigas poniendo nerviosa. Que me cueste hablarte. Aprender a expresarme. Descifrar lo definitivo. Que te pintes los ojos de vez en cuando. Saber que no te apetece ponerte un vestido. Sentarnos en una playa. Que alguna vez tengas en cuenta que puede que no sea yo. Que te preocupes lo justo. Invitarte a cenar. Mirarte con asombro. Saber que todo puede acabarse. Ser libre para ser quien eres. No olvidarse de la vida secreta de cada una y compartir las otras dos. Que quiera hacer las cosas bien. Conocer lo que opinas sobre la navidad. Bailar. Poder levantarme sin pereza sabiendo que te quedas en la cama. Adelantar acontecimientos. Poder decirte lo que no me gusta. Regalarte un libro, acertar. No acomodarnos. Ausentarte y saber que podrás encontrarme de vuelta. Retirarse a tiempo. Retroceder. Estar en diferentes bandos en un partido de fútbol que no me interesa y discutir fálsamente por ello. Que te sientas cada vez más guapa. Sentirme afortunada. Que me digas qué te produce ternura a parte de mí. Que no pares de hacer cosas, que quieras hacerlas conmigo o sin mí. Que me las cuentes después. Que desaparezcas a ratos. Que no necesite buscarte. Que compartas tu pureza. Que se nos acerque alguien y conocer tu reacción. No borrar lo que se hizo mal, conocer tus quejas. No gritarnos. Notar tu tristeza. Darte lo que es tuyo, que seas libre. Causar desperfectos que puedan arreglarse.Ofrecerte mi mejor versión.Parecer que intento convencerte, no olbligarte. Reconocer que las cosas en exceso no fueron buenas. Que sepas que canto frente al espejo, que prefiero el pan integral. Saber ceder. Admitir las mejorías. Que seas la mejor. Que a veces resulte más fácil no decir nada. Mantenerte viva. Ya ves. Hoy también sigo pensando en ti.

miércoles, 14 de octubre de 2015

No son reglas

Entender tus bromas. Saber cuánto te cuesta despertarte. Adivinar tu alegría. . Tropezar contigo. Buscar unos pies calientes. Cocinar así.. Preguntarte las cosas antes, no dar por hecho nada. Que se me pegue tu dulzura. Pasar frío admirando la belleza de las pequeñas cosas. Saber que es lo que más te puede enfadar y saber calmarte bien. Acordarme de ti cuando trabaje.Tus reglas con la colada, las manías en la ducha. Tener la certeza de querer otra cerveza. Otro beso. Quedarnos en silencio. Viajar en coche y encontrarte en ese otro asiento. Conocer cómo hablas con desconocidos. Acertar con tu cara en medio de la noche. Mecerme en tus dudas, compartir las mías. Descubrir montañas de rincones contigo. Que sigamos entendiéndonos en la cama. Que te excite el verde. Explorar. Saber a quien no puedes ver llorar. Saber en lo primero que te fijas cuando entras a un bar. Dar con la sonrisa perfecta o con tu prenda preferida. Que conozcas mis verguenzas. Entender algo más sobre vinos. Robarte por un momento el alma y devolvértela un poquito mas rica. Saber cual es tu palabra preferida y cual es la que te produce más dolor. Saber como te acercas a tu madre. Respetar tu espacio y comprendas el mió. Que te salte el corazón tantas veces como a mí cuando escuchas el ruido de las llaves. Que me recuerdes tus necesidades. Saber que es lo que mas te gusta de la persona que tienes delante. Pasar frío, y que te apetezca buscarme. Encontrarte un lunar nuevo cada mes y guardárlo como si fuera el último. Que me cuentes tus proyectos, tus ganas de contar cosas. Conocer tus tiempos en tu tiempo libre. Hacer cosas que hacen las demás, inventar nuevos caminos. Cerrar los ojos para sentirte más cerca. Hablar del pasado para mejorar el futuro. Querer retenerte en la cama y no sentirme culpable por las guerras de afuera. Saber si eres capaz de resumir a tus amistades con una sola palabra. Si prefieres una catedral a la arquitectura moderna. Enfrentarme a alguien para sentirme apoyada. Escuchar algo de buena musica. Identificar un buen atardecer. Contar todas tus miradas, identificarlas. Que me hables sin molestar, que me quieras sin parar. Decirte sin ninguna mala intención que pantalones te quedan mejor. Ruborizarme. Saber cual es el lado de la cama que no te molesta. Que aguante mucho tiempo este deseo. Contar contigo para dejarte en paz. Poder mirarte a los ojos mientras planeamos algún viaje. Sentirme observada, aprender a ser mas delicada. Si te pido que hagas un dibujo, descrubrir que harías. Hablar de Galicia, del bar de abajo y la vecina de arriba. Saber que eres capaz de no complacerme por complacer. Imaginarte que calle pisas. Saber si existe algo que pueda hacerte saltar. Agarrarte de la mano de vez en cuando, rozarte otras tantas. Que me mandes una postal. Que hables de mí. Ver algo e identificarlo con alguna anecdota tuya. Intentar entender el origen de cualquier pelea o de cualquier civilización. Dejarme convencer de que otro rato más es casi inevitable. Aceptarte. Seguir hablando el mismo idioma. Olerte cada día más. Que seas tan simpática con los perros. Tan detallista y otras, cursi. Pasar Domingos tiradas en algún rincón. Abrirte y encontrar rincones que te den miedo para después correr a abrazarme. Que algo de todo esto pase y que sea perdonada por las cosas que se me hayan pasado. Proponerte algo que aunque no sé si será para siempre, pueda arrepentirme si no te lo pido ahora. No son reglas. Son sólo cosas que escribo mientras pienso en ti. Al final, todo se resume a no sentirme una extraña mientras estoy contigo.

viernes, 9 de octubre de 2015

viernes, 2 de octubre de 2015

Dejarse fluir

y asomarse. Y encontrarte de vuelta pese a que nunca te alejaste. Valiente. Salvar algo que siempre se sintió tan cercano tiene que ser saludable, sólo que a veces, cuesta. Hiere, duele. Aunque sólo a veces, simplemente, no pase nada.

jueves, 1 de octubre de 2015

"..."

Hace tanto que no escribo sobre el amor... Hace tanto que no escribo sobre ella y sobre el amor... Hace tanto que ella ya no me hace sufrir, que no sabia si podría volver a escribir sobre ella... Ahora más que escribirle me gusta mirarle. Me gusta cuando se queda en silencio y me mira. Y yo le miro. Y así nos pasamos los días. Me gusta ver como se pasea de paseo por mi casa, y la hace suya. Me gusta como le brillan los ojos si la beso de imprevisto. Creo que me gusta. Creo que otra vez, ella me gusta. Me gusta como me nombra. Lu. Me dice "Lu" "Lu" suena diferente cuando ella lo dice. "Lu, venga, acábate eso" "¡Lu para!" (sin querer que pare) "Estás guapa Lu" "Egun on, Lu" O solo "Lu..." para resumir algo que aún no sabe como decirme... Su nombre es bíblico. Su nombre es difícil de acortar. Su nombre es bonito para decirlo entero. Su nombre me resuena en la cabeza. A veces, me gusta llamarle "amor".

miércoles, 30 de septiembre de 2015

No ha podido convencerme

Se fue. Se vistió tan rápido como nunca. Se quitó mi camiseta que llevaba como pijama. Se puso su ropa que estaba tirada sobre una silla de la habitación. Fue veloz. Yo salí mientras ella recogía sus cosas y me senté en el sofá del salón esperando que aquello que parecía inminente no sucediera. De vez en cuando, con el pretexto de ir al lavabo ella se asomaba por el quicio de la puerta del salón a contemplar mi estar. El agua corría en el lavabo. El primer frío otoñal estaba del otro lado de la ventana acompañado de un cielo gris opaco. Eran las primeras horas de la tarde, pero todo estaba en silencio. Finalmente apareció frente a mí. Con su bolso en la mano y su ropa puesta. Mientras los segundos pasaban, una fuerza exterior oprimía mi pecho con tanta fuerza dejándome en la completa agonía. Ella estiró su mano invitándome a que me pusiese de pie. Me abrazó. Me miró otra vez a los ojos como solía hacer siempre. Ese gesto me vencía aún más. La besé y luego puse mi mano en su pecho. Ella descansó su frente sobre la mía y respiró hondo. A ella también le dolía. Quise decirle muchas cosas, que por supuesto, no le dije. Volvimos a mirarnos y ella hizo un gesto de disculpas. No podía. Ella no podía con esa situación, y seguramente no hubiese podido con las que vendrían. No se si fue ella o fui yo, pero alguien – el más valiente – cortó ese abrazo que dilataba la despedida. El hecho fue que cogió su bolso y me dio por un momento la espalda. -Te acompaño hasta la puerta – le dije con voz entrecortada. -¿Seguro?, me pregunto sin mirarme. Avancé sin responderle. El pasillo de camino a la puerta se convirtió en los metros más extensos que alguna vez recorrí. Ella abrió la puerta y se quedó en el marco para despedirse por última vez. (No me puedo quitar esa imagen de la cabeza.) Le abracé. Me abrazó. Nos acariciamos al unísono. Nadie sabía que decir, ni cómo hacerlo. Supongo que mi duda fue más grande que la de ella, por eso fui yo quien habló. -Si realmente quieres que deje de buscarte, yo lo hago, yo desaparezco. Pero dímelo. Ella miró hacia abajo, y por primera vez no pudo mirarme a los ojos. Por primera vez… -No lo se -, me contestó. – Hizo una pausa, -Supongo que no he podido convencerte. Claro que no, pensé. No hay fórmula posible ni argumentos suficientes para aceptar que algo se acabó, y que realmente es lo mejor para las dos personas. Porque eso implicaría razonar. Y eso, es antónimo al amor y a lo irracional que tienen los sentimientos. Me dio un último beso. Pequeño y corto que casi fue imperceptible. Doloroso y agónico. Dulce y melancólico y a la vez determinante y contradictorio llegando a ser amargo. Finalmente se fue. Cerré la puerta y en ese mismo momento tuve el impulso de salir tras ella corriendo a buscarle. Pero no lo hice. No porque no quisiera, sino porque pensé que eso a ella no le gustaría tanto como a mí. Y una vez más, pensé en ella. Me tumbé en el sofá y lloré. Me dolía. Todo. Las horas pasan y con ellas los estados de ánimo. Lo que es cierto, es que siempre creo que las cosas duelen la mitad de lo que duelen en verdad. Han pasado exactamente tres años desde aquel Septiembre en que ella me dijo por primera vez que no íbamos a vernos más. Y aquí estamos otra vez, hablándonos de amor tumbadas en la cama como si el tiempo no hubiese pasado. Es evidente que no ha podido convencerme.